Vuelo sola, tú me sabes sola dando vueltas aquí arriba así en círculos, tú me sabes dando vueltas en círculos como siempre orbito esta soledad que me dejaste, me orbito páramo adentro y todo está tan gris, te digo, pero el cielo no es tan gris nunca y mi voz no es gris cuando grito gris y no hay grito que de con ese gris que siento, aquí hay algo que no calza, te digo, aquí hay gato encerrado, tú sabes que aunque te diga que aquí arriba está oscuro, no lo está tanto nunca y que aunque te diga que estoy sola y te cuente de esta soledad, que estoy yerma y es permanente el desierto adentro, pero tú ya sabes de mi soledad aquí en el Electra, tú me avisaste de esta soledad, pon ojo, Amelia, que te estás quedando sola, dijiste, no es bueno quedarse sola allí arriba, dices, no es bueno dormir toda una vida sola, Amelia, ¿de qué te sirve volar?, no quiero que me veas aquí arriba, no mires arriba, en esta cabina todo es un caos, si vieras, que viajo echa un desastre, pienso que es tan fácil estar sola y ser un desastre, si vieras, me acostumbro
al desastre
a poner las manos en el timón
a mirar un horizonte siempre tras el cristal,
mantengo la distancia entre ese horizonte que veo y el mío, mantengo siempre el mismo curso, norte, siempre al norte, me digo en voz bien alta para que me escuches bien, cariño, porque no quisiera perderme ahora mismo que apenas sé por dónde voy, porque estoy cansada de volar, porque estoy cansada de volar sola y perdida, como siempre, estoy perdida pero tengo este juego ganado hace tiempo y de qué sirve ganar el juego, de qué sirve, Amelia, tú sabes que no me ha servido de nada, nada me ha servido y juego, pero de esa nada lo más inútil lejos ha sido esta mano.
viernes, 31 de enero de 2014
viernes, 24 de enero de 2014
Caja negra
¿Y si el sentido fuera este desastre?*
¿Volaría?
Vuelo
para besar este territorio
Fracaso
en cada acción cada desplazamiento
es un tiro al aire
es un tiro al centro del vacío de siempre
Me pierdo
en esta caída libre que me fuerza a seguir cayendo
esclava de la mano de siempre
inquieta
Me dispara
contra un horizonte tan predecible como esta caída
mía
Salto de vacío en vacío
para quitarme el gusto del corazón
que me sabe amargo,
tú sabes
que me sabe amargo,
tú sabes
algo de este corazón...
El sentido nunca estuvo en el vuelo
y vuelo
El sentido nunca estuvo en el beso
y beso
El sentido nunca estuvo en el signo
y escribo
El sentido nunca estuvo en el salto
y salto
y les digo
que la cajita negra es de mentira
que reproduce mentiras de mentira
en este avión de mentira
no hay nada auténtico
en este viaje urdido
y tramado
por el sueño
cosido al sueño
a la proeza "de su mañana"
Seré la heroína "de su mañana"
en cada titular
Seré la heroína de este gran fracaso
Digo mientras caigo
y
el corazón me sabe a piedras,
tú sabes,
y
El viaje me sabe a piedras.
He ganado la mano
Perdiendo
Me
Del todo.
Escribo por eso
Escribo
por todas esas piedras apretadas en mi mano
Volaría.
*tal vez el desastre no es el desastre en si, sino el vuelo, o la idea de vuelo, o las expectativas prefrabricadas y en serie para cada vuelo como si cada vuelo fuera EL vuelo.
¿Volaría?
Vuelo
para besar este territorio
Fracaso
en cada acción cada desplazamiento
es un tiro al aire
es un tiro al centro del vacío de siempre
Me pierdo
en esta caída libre que me fuerza a seguir cayendo
esclava de la mano de siempre
inquieta
Me dispara
contra un horizonte tan predecible como esta caída
mía
Salto de vacío en vacío
para quitarme el gusto del corazón
que me sabe amargo,
tú sabes
que me sabe amargo,
tú sabes
algo de este corazón...
El sentido nunca estuvo en el vuelo
y vuelo
El sentido nunca estuvo en el beso
y beso
El sentido nunca estuvo en el signo
y escribo
El sentido nunca estuvo en el salto
y salto
y les digo
que la cajita negra es de mentira
que reproduce mentiras de mentira
en este avión de mentira
no hay nada auténtico
en este viaje urdido
y tramado
por el sueño
cosido al sueño
a la proeza "de su mañana"
Seré la heroína "de su mañana"
en cada titular
Seré la heroína de este gran fracaso
Digo mientras caigo
y
el corazón me sabe a piedras,
tú sabes,
y
El viaje me sabe a piedras.
He ganado la mano
Perdiendo
Me
Del todo.
Escribo por eso
Escribo
por todas esas piedras apretadas en mi mano
Volaría.
*tal vez el desastre no es el desastre en si, sino el vuelo, o la idea de vuelo, o las expectativas prefrabricadas y en serie para cada vuelo como si cada vuelo fuera EL vuelo.
miércoles, 22 de enero de 2014
A George
Por favor debes saber que soy consciente de los peligros,
quiero hacerlo porque lo deseo.
.
George,
no existe hogar alguno para mí sino éste en el que viajo, este organismo de metal que se pliega sin protesta a mis deseos. Admiro la lealtad de la máquina. Sólo en el Electra me siento capaz de dar el salto aún sabiendo que nunca alcanzaremos el otro lado, saltamos por saltar, como niños. Sé que no entiendes la lógica de este juego si prescindimos de ese horizonte. No entiendes que mi horizonte no es cerrar el círculo sino jugar a que lo cierro. La comprensión humana extiende sus límites justo hasta los límites de nuestras propias expectativas sobre las cosas. Por eso no te juzgo. Mis expectativas sobre el viaje han sido incapaces de reunirse con las tuyas en una especie de terreno común. Me gustaría tanto poder abrazar tus deseos con el mismo fuego que me consumo en los míos. He fracasado en todo salvo en esto, por eso insisto en jugarme la mano aunque me pierda con ella.
No pretendo llegar a la Isla Howland teniendo todo el Pacífico abajo nuestro. Si pudieras verlo, tal vez lo verías como yo ¡Qué sentido tiene poner los pies en la tierra si eres capaz de alzarte sobre ella! Despegué con esta certeza.
He mentido todo el tiempo, te he mentido a ti y a cada una de las personas que pusieron su fe en esta travesía. No me interesó ser la primera mujer en cruzar el Atlántico por ser ella. Me interesó cruzar el Atlántico por cruzarlo. Tampoco tenía intenciones de comenzar, con esto, una cruzada feminista. Pero nuestras acciones parecen alcanzar objetivos insospechados, siempre desbordan aquel deseo original y la historia lo ignora y lo pone en venta disfrazado de algo más. Yo no soy de ideologías. Yo soy puro deseo y mi deseo es inquieto y travieso. Mi deseo es el que me eleva y me sostiene volando. Es inagotable. Le soy fiel con el mismo brío con que el Electra me es fiel. Somos una especie de trinidad ante mis ojos. El deseo trasciende ya este viaje, te trasciende...me trasciende desde siempre...Abrazaré este deseo por encima de mí misma, de mi historia, de mi mito, de ti y de lo que venga. No puedo hacer otra cosa. Su naturaleza es irrenunciable.
Con amor, si existe...
Amelia
lunes, 20 de enero de 2014
El paso (no) más allá (nunca)*
Siempre se trató de dar el paso en falso
de ese desplazamiento simulado
no existe verdad en ese movimiento
hacia la derecha de la página todo se triangula
en nuestra contra escribimos
hacia un vacío seguro
que nos desaparece del mapa
en un abrir y cerrar de ojos
nos devora un territorio imaginario.
Siempre escribimos un abismo
extendido entre una palabra y otra
volamos
con la ilusión de decir algo
rota
damos el paso en falso
con la ilusión de decir algo
rota
fuimos llamadas a ser paridas
y respondimos
desde el útero de esa madre
que engendra sólo ficciones
enloquecida
creíbles sólo entre las cuatro paredes de su matriz
agotada
nos encandila y
devora una madre común
y corriente
con sus fuegos de artificio.
*Blanchot
de ese desplazamiento simulado
no existe verdad en ese movimiento
hacia la derecha de la página todo se triangula
en nuestra contra escribimos
hacia un vacío seguro
que nos desaparece del mapa
en un abrir y cerrar de ojos
nos devora un territorio imaginario.
Siempre escribimos un abismo
extendido entre una palabra y otra
volamos
con la ilusión de decir algo
rota
damos el paso en falso
con la ilusión de decir algo
rota
fuimos llamadas a ser paridas
y respondimos
desde el útero de esa madre
que engendra sólo ficciones
enloquecida
creíbles sólo entre las cuatro paredes de su matriz
agotada
nos encandila y
devora una madre común
y corriente
con sus fuegos de artificio.
*Blanchot
viernes, 17 de enero de 2014
La visión de dios
La mayor ficcion era el viaje.
Las pequeñas ficciones eran escribir y naufragar.
Hubo otras ficciones ni fu ni fa durante el vuelo, intermitentes y cegadoras
ficciones como faros
encadilantes
discontinuos
mostrando los dientes de ese horizonte
falso.
El horizonte pegado al parabrisas aparecio inacabado, pegado al ojo de Amelia, pegado al sueño, parcial
atado a esas otras ficciones
que nada tienen que ver con la travesia
que vuelan aferradas al lomo del Electra
herido
sangrando boca arriba
sus ficciones
extranjeras.
Ella vuela, entonces, con la mano a ras del Pacifico.
Ella vuela, ahora, sobre una inventada isla.
Ella vuela, siempre, con los ojos puestos en ese horizonte
felino
al Oeste.
Ella vuela, dice.
Quebrado.
Ella dice.
Perdido.
Ella inventa una bitacora exitosa.
Del viaje se desprende su apego al vacio.
Las pequeñas ficciones eran escribir y naufragar.
Hubo otras ficciones ni fu ni fa durante el vuelo, intermitentes y cegadoras
ficciones como faros
encadilantes
discontinuos
mostrando los dientes de ese horizonte
falso.
El horizonte pegado al parabrisas aparecio inacabado, pegado al ojo de Amelia, pegado al sueño, parcial
atado a esas otras ficciones
que nada tienen que ver con la travesia
que vuelan aferradas al lomo del Electra
herido
sangrando boca arriba
sus ficciones
extranjeras.
Ella vuela, entonces, con la mano a ras del Pacifico.
Ella vuela, ahora, sobre una inventada isla.
Ella vuela, siempre, con los ojos puestos en ese horizonte
felino
al Oeste.
Ella vuela, dice.
Quebrado.
Ella dice.
Perdido.
Ella inventa una bitacora exitosa.
Del viaje se desprende su apego al vacio.
jueves, 16 de enero de 2014
En algun punto del mapa de un territorio inventado
Viajo
Con el espanto
Atravesado en el sueño
pero viajo.
Mis coordenadas son un enigma.
He matado a Edipo.
He engañado a Ariadna.
Poseo un mapa incierto
Ardiendome las entrañas.
Mi mano es una tela
En manos de una inacabada diosa.
No hay lineas a seguir ni paralelas ni meridianamente
Cercanas
Ni tibias.
Hemos vivido en diagonales,
Te digo,
En nomadia,
Hemos vivido haciendonos el quite,
Me explico,
Hemos vivido en fugas paralelas
Completamente perdidos
El uno del otro
Y por si solos.
Mi destino se presenta
Directamente proporcional a tu soledad,
Escribo
Con esta mano que maniobra cielo abajo
Desde el principio,
Esta mano que no sabe de vuelos y escribe
Ignorando el territorio,
Esta mano que se va a pique
Y todo el tiempo
Pronostico desde este avion
Que no hay mascarilla salvavida
Ni tobogán que nos salve
De este salto al vacio,
Querido,
Nadie saldra ileso.
Con el espanto
Atravesado en el sueño
pero viajo.
Mis coordenadas son un enigma.
He matado a Edipo.
He engañado a Ariadna.
Poseo un mapa incierto
Ardiendome las entrañas.
Mi mano es una tela
En manos de una inacabada diosa.
No hay lineas a seguir ni paralelas ni meridianamente
Cercanas
Ni tibias.
Hemos vivido en diagonales,
Te digo,
En nomadia,
Hemos vivido haciendonos el quite,
Me explico,
Hemos vivido en fugas paralelas
Completamente perdidos
El uno del otro
Y por si solos.
Mi destino se presenta
Directamente proporcional a tu soledad,
Escribo
Con esta mano que maniobra cielo abajo
Desde el principio,
Esta mano que no sabe de vuelos y escribe
Ignorando el territorio,
Esta mano que se va a pique
Y todo el tiempo
Pronostico desde este avion
Que no hay mascarilla salvavida
Ni tobogán que nos salve
De este salto al vacio,
Querido,
Nadie saldra ileso.
lunes, 13 de enero de 2014
34°36'14'' S/ 58°22'54'' O
Frente al parabrisas del Electra
se constelan las luces de una ciudad,
se enciende la ciudad de poste en poste,
el viaje arde
anónimo
anónimo
bajo el párpado de Amelia,
el vuelo arde
en apagadas llamaradas
ciegas
ciegas
por el cansancio de la travesía
ella no ve,
pestañea en el sueño
de sí misma encendida sobre un océano,
de sí misma perdida e iluminada,
ella no ve
su mapa inventado de norte a sur,
no ve
EL mapa recibido
pasado de mano en mano
delatando una ceguera generacional
ella no ve
el testimonio
de una delirada carrera
hacia el punto muerto
de cualquier movimiento,
ella no ve
su mapa inventado de norte a sur,
no ve
EL mapa recibido
pasado de mano en mano
delatando una ceguera generacional
ella no ve
el testimonio
de una delirada carrera
hacia el punto muerto
de cualquier movimiento,
ella no ve
la cercanía traviesa entre el parabrisas y el Pacífico,
demasiada luz, piensa,
no piensa,
intuye algo
que se tiende boca arriba
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