domingo, 15 de julio de 2012
Leerlo todo
Leerlo todo: escrituras variadas: imágenes, señales, sonidos, ropaje, gestos, silencios, colores, texturas, vientos, aromas, acentos, miradas, posiciones, distancias, estéticas, sonrisas...
martes, 10 de julio de 2012
Aclaración por sueño*
Mucha gente tiene la pretensión de ser como, de cantar como, de escribir como, de pintar como, etc. Te aclaro y te enturbio, con todo el entusiasmo que tengo por sentarme sobre tu pierna y suspirarte esto: yo no quiero ser artista. Quiero ser obra. No quiero grabar como Delia del Carril. Yo quiero ser un grabado de Delia. Quiero que me tome con mano firme y me trace sobre la plancha con decisión, en aguafuerte o aguafiesta, como quiera, con esa forma elegante y gentil, tan característica de los equinos, de su "Caballo ni fu ni fa" tan bonito.
*que me duermo.
*que me duermo.
Mi cama
Donde confluyen todos los sueños
en cauce bifurcado
por mil
ramas que ilustran su genealogía en diáspora
grabada con travesura en un tiempo real e inventado
para un espacio que permanece:
la almohada
reproduciendo todos los sueños
simultáneamente y en paralelo
en pliegues con textura familiar y
olores que transportan esto del día
aquello de la semana
lo lejano de ese mes
lo olvidado del año
lo desvaído de la niñez
como un tejido que se devela en un punto en fuga
apresado entre las sábanas
en ese sueño rescatado tras el primer registro del día
que llega como una pintura de Pollock
difusa y clara
con el sabor de la lucidez que se sospecha desde la locura
temprana del despertar
proyectada en el techo de cada habitación
examinado con atención cirujana por ese ojo nuevo
y que se diluye en el reloj de lo cotidiano
como si jugáse a las escondidas con el día
y se atreviése a reaparecer en compañía y complicidad del crepúsculo
y viniése a librarnos a todos de todo
-"¡por mi y por todos mis compañeros!"-
grita solidaria con una mano sobre la muralla
mientras nos dormimos
la memoria se rev/bela en la pieza oscura
impudorosa entre los brazos del sueño
en la cama
desnuda

Jackson Pollock.
en cauce bifurcado
por mil
ramas que ilustran su genealogía en diáspora
grabada con travesura en un tiempo real e inventado
para un espacio que permanece:
la almohada
reproduciendo todos los sueños
simultáneamente y en paralelo
en pliegues con textura familiar y
olores que transportan esto del día
aquello de la semana
lo lejano de ese mes
lo olvidado del año
lo desvaído de la niñez
como un tejido que se devela en un punto en fuga
apresado entre las sábanas
en ese sueño rescatado tras el primer registro del día
que llega como una pintura de Pollock
difusa y clara
con el sabor de la lucidez que se sospecha desde la locura
temprana del despertar
proyectada en el techo de cada habitación
examinado con atención cirujana por ese ojo nuevo
y que se diluye en el reloj de lo cotidiano
como si jugáse a las escondidas con el día
y se atreviése a reaparecer en compañía y complicidad del crepúsculo
y viniése a librarnos a todos de todo
-"¡por mi y por todos mis compañeros!"-
grita solidaria con una mano sobre la muralla
mientras nos dormimos
la memoria se rev/bela en la pieza oscura
impudorosa entre los brazos del sueño
en la cama
desnuda

Jackson Pollock.
domingo, 8 de julio de 2012
Cartas de Macedonio Fernández
"Querido Jorge: Tienes que disculparme al no haber ido anoche. Soy tan
distraido que iba para allá y en el camino me acuerdo de que me había
quedado en casa. Estas distracciones frecuentes son una vergüenza y
hasta me olvido de avergonzarme.
Estoy preocupado con la carta que ayer concluí y estampillé para vos; como te encontré antes de echarla al buzón tuve el aturdimiento de romperle el sobre y ponértela en el bolsillo; otra carta que por falta de dirección se habrá extraviado. Muchas de mis cartas no llegan, porque omito el sobre o las señas o el texto. Esto me trae tan fastidiado que te rogaría vinieras a leerla en casa.
Macedonio"
("...como si ya supiése que lo decisivo no es esta morosa y prolija realidad sino su reverso, el otro lado, la ausencia que fue edificando, laboriosamente, para luego desaparecer convertido en niebla. Desde allí, sin embargo, sigue enviando sus mensajes:")
" Distinguido literato: ha de tener usted a bien explicarse mi personal inasistencia a su banquete por el hecho de que un amigo al que rogué faltar por mi no supo desempeñarse y tuve que hacerlo yo mismo"
Estoy preocupado con la carta que ayer concluí y estampillé para vos; como te encontré antes de echarla al buzón tuve el aturdimiento de romperle el sobre y ponértela en el bolsillo; otra carta que por falta de dirección se habrá extraviado. Muchas de mis cartas no llegan, porque omito el sobre o las señas o el texto. Esto me trae tan fastidiado que te rogaría vinieras a leerla en casa.
Macedonio"
("...como si ya supiése que lo decisivo no es esta morosa y prolija realidad sino su reverso, el otro lado, la ausencia que fue edificando, laboriosamente, para luego desaparecer convertido en niebla. Desde allí, sin embargo, sigue enviando sus mensajes:")
" Distinguido literato: ha de tener usted a bien explicarse mi personal inasistencia a su banquete por el hecho de que un amigo al que rogué faltar por mi no supo desempeñarse y tuve que hacerlo yo mismo"
Puerto de Palos
Desde la roca la mano s
e
nta
d
a
se pregunta hasta dónde escribir
mirando ese horizonte difuminado en dorados y azules metales
(se) escribe hasta el des
bor
de de la página
ojos cerrados y alma resuelta
p
á
g
i
n
a
a
b
a
j
o
descubre la circularidad de la escritura
en el alfabeto tililante de esa noche
que constela referentes olvidados y marchitos
...que escribir no sirve para nada
que todo ya es sin la escritura
en esas tierras lejanas y salvajes.
e
nta
d
a
se pregunta hasta dónde escribir
mirando ese horizonte difuminado en dorados y azules metales
(se) escribe hasta el des
bor
de de la página
ojos cerrados y alma resuelta
p
á
g
i
n
a
a
b
a
j
o
descubre la circularidad de la escritura
en el alfabeto tililante de esa noche
que constela referentes olvidados y marchitos
...que escribir no sirve para nada
que todo ya es sin la escritura
en esas tierras lejanas y salvajes.
lunes, 2 de julio de 2012
Pájaras
Para Daniela.
Es tan excepcional encontrar un colibrí. Logra suspender su marcha agitando incesantemente sus alas...
Recuerdas cuando imité el canto de una tenca? Íbamos por Independencia, camino al Monserrat. Había pasado un tiempo largo, como siempre lo extendimos, entre esa visita y la última. Por costumbre, habíamos buscado esos paréntesis previos a encontrarnos para llegar, luego, cargadas de "noticias" y regalos. Era como si nos gustase hacernos creer que habíamos viajado lejos y vuelto preñadas de nuevas experiencias para contar. Recuerdas? Lo curioso es que no podría aventurarme a decir cuál de las dos nos habituó a ello. Sucedía como un acuerdo tácito. Aún pasando meses sin vernos, nuestra relación sabía conducirse ajena a demandas y reproches, entre silencios prolongados y risas esporádicas.
Me contabas, camino por el vino que era el tercer amigo en nuestras citas, que estabas afligida por los plazos de tu tesis, que el formato científico constreñía tus ideas, pero, sobretodo, que te temblaba la mano al intentar coger el lápiz. Que lo cogías, temerosa y todo y que la escritura se empeñaba en respetar la blancura de esa página. Que la página en blanco es inmaculada, a veces, y que esa virginidad cohibe. Estábamos en eso cuando recordaste un libro sobre pájaros que estabas leyendo, Pájara de. En aquel libro los describían como criaturas crueles, territoriales y temibles. Te decía que, pese a haber visto durante un paseo en bici a un aguilucho sobre un pobre loro ya entregado, no me parecían crueles. Que la crueldad estaba en la contemplación de esa visión, sobre todo en el tiempo que mantuve mis ojos puestos en esa escena. La crueldad funcionaba dentro de nosotros pero solíamos proyectarla fuera como intentando desembarazarnos de ella.
Nos entretuvimos hablando sobre tus pájaros del libro y mis pájaros del barrio. Esa noche, luego de compartir dos botellas de vino puestas cerca de la estufa para "naufragarlas" mientras cantábamos por turno "arena blanca, mar azul...", lloraste en mis brazos, Pájara. Te acuerdas de ese cuento que leímos en la u? Ese cuento de la Bombal, el de las islas. La mujer no podía dormir cómodamente sobre su lado izquierdo y había pasado tiempo así. Le dolía. Su casa era sobrevolada por gaviotas y sus oídos, afligidos por sus graznidos*. Hasta que le brotó un ala. Yo no sé si fue esa noche que brotó en tu espalda y por eso llorabas y te abracé entre plumas y lágrimas para contener el dolor. Aquella noche dormiste en mi cama sobre tu lado derecho mientras acicalaba ese ala recién nacida.
Te conté camino al súpermercado, que al cambiarme de casa a la casa que habité en el pasaje, todos los amaneceres que sucedieron a la mudanza, escuchaba un canto desconocido por mi. Me sorprendió su constancia en el tiempo, su claridad (que permitía escucharlo y diferenciarlo del resto de cantos de pájaros madrugadores) y su apego kantiano al reloj. Ignoro cuántos meses me habrá despertado. Tuvo un efecto analgésico en mi, pues me dolía menos levantarme a oscuras para salir a trabajar. No sólo me anunció con filantropía pajarística el comienzo de un nuevo día, sino, creí entender en el canto de esa tenca, que comenzaba un día nuevo, un día que podía potencialmente ser nuevo como distinto. La novedad era anunciada a través de un canto conocido.
domingo, 1 de julio de 2012
Ciclo
Pregúntale al tiempo
si está dispuesto a perder la carrera
al polvo
pregúntale
si es permanencia o fuga sobre la historia
pregúntale sobre esa historia
que como juego del taller de literatura potencial*
fue reescrita de pies a cabeza al son del contento
y de la furia
de la sonrisa y de la lágrima y del grito que no sordo
y leída y gastada por miriadas de ojos curiosos
manoseada por montones de palabras cegadas
por el brillo de esa misma luna que iluminó
a ratos y a gatos
filántropa de las causas perdidas y encontradas
en el abrazo y el desapego inmediato
incontenible
como un reflejo o estornudo
resuelto.
la historia es historia
nuestra historia es historia
Entonces
tiempo al tiempo
tierra a la tierra
ceniza a la ceniza
polvo al polvo
¿qué haremos con tanta miguita?** y ***
*OULIPO
**"Visión de Hiroshima"
*** Ideas? Las reciclamos en pan? Las usamos para borrar la historia? Las hacemos bolitas? Caminos? Puentes? Alimentamos palomas?
si está dispuesto a perder la carrera
al polvo
pregúntale
si es permanencia o fuga sobre la historia
pregúntale sobre esa historia
que como juego del taller de literatura potencial*
fue reescrita de pies a cabeza al son del contento
y de la furia
de la sonrisa y de la lágrima y del grito que no sordo
y leída y gastada por miriadas de ojos curiosos
manoseada por montones de palabras cegadas
por el brillo de esa misma luna que iluminó
a ratos y a gatos
filántropa de las causas perdidas y encontradas
en el abrazo y el desapego inmediato
incontenible
como un reflejo o estornudo
resuelto.
la historia es historia
nuestra historia es historia
Entonces
tiempo al tiempo
tierra a la tierra
ceniza a la ceniza
polvo al polvo
¿qué haremos con tanta miguita?** y ***
*OULIPO
**"Visión de Hiroshima"
*** Ideas? Las reciclamos en pan? Las usamos para borrar la historia? Las hacemos bolitas? Caminos? Puentes? Alimentamos palomas?
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