sábado, 5 de enero de 2013

Y el satélite va

Es tiempo. 
El satélite
abandonará la esclavitud de la órbita
y se irá en libertad
siguiendo la dirección en la que se expande el universo,
hacia su principio o su fin
dondequiera le empujen los vientos.
Llevará la voz de equipaje
y por guía su miedo
aprenderá a mirar la luz con ojos nuevos
y bastará un lápiz
para registrar su bitácora,
las estrellas que vio,
los soles que desaparecieron,
lo que quedó en el camino,
las heridas cosidas a la curva del tiempo.
Y dejará tras de sí una estela de guisantes
como leyó en un cuento
por si otros un día
emprenden el mismo sendero.
No estaba lejos el espíritu de la matemática
de la matemática del espíritu
y si son los relojes
los que no entienden el tiempo,
que no culpen al tiempo
porque no le entendieron.

Y el satélite va.
En caída libre
velocidad constante
gravedad cero.
No existe la suerte.
Da igual el lugar
y dejar escapar las respuestas
por los desagües del universo.

Sistema en caos y Máquina, Silvia Veloso