Afuera hay un cuadro estático
inmutable
en su velocidad
nada cambia ventana afuera
ni el árbol lleno de azahares
avisa el cambio de estación
no puede cambiar cuando su naturaleza está muerta
el frío del mármol
el blanco de todo
nada cambia ventana afuera
el nido permanece cubierto de pájaros
bajo el sol y la lluvia
los pájaros no vuelan
apiñados en sus ramas
las hojas caen y no caen
aferradas a ese árbol
suspendidas
vivas y muertas
para este ojo
el problema está en el ojo
lento
todo se mueve a la velocidad
de su incompetencia
está la incertidumbre de la calma
la quietud de ficción
las expectativas de siempre
forzándolo todo
la dictadura del deseo
rapaz sobre cada vivencia
aquí dentro
cada latido rompe olas
contra una piel continente
una corona de espuma
reina sobre todo
aquí dentro
me paseo inquieta entre piel y piel
voy de un lado de mí a otro
voy rasgándolo todo
aquí dentro
hay un territorio a punto de colapsar
un choque de ritmos
de pájaros rompiendo la formación
de bandadas quebradas
contra cielos quebrados
un horizonte roto se posa sobre mis manos
todo lo que pudo romperse
permanece sobre mis manos
como si pudiera arreglarse algo
como si pudiera cambiar
todo partió de mí ya roto.
miércoles, 16 de septiembre de 2015
sábado, 15 de agosto de 2015
Maniobra de evasión
Y a veces lográbamos saber, antes del beso,
de las manos,
que ellas eran como puertos destruidos por la guerra,
una pura fachada restaurada...
Alexis Figueroa
Ella
Otro
&
Transitan por Independencia camino al supermercado. No se toman de las manos, lo que no significa nada. Nunca se toman de las manos. Conversan sin mirarse, como si ambos realizaran un monólogo frente a una proyección del otro, como si no estuviesen frente a frente.
E: …siempre es lo mismo. Tienes que abrir un paréntesis
entre nosotros.
O: tú también los haces.
E: ¿y eso a qué responde?
O: a nada, sólo que quiero que lo sepas.
E: a veces quieres que sepa y otras, que ignore, por
ejemplo, que ignore el porqué de los paréntesis, tuyos o míos, de los
paréntesis en general.
O: ¿se puede generalizar en relación a los paréntesis?
Cada uno responde a una necesidad distinta.
E: ¿cuál es tu necesidad al abrirlos?
O: no lo sé o tal vez no quiera decírtelo, no sé si
quiero decírtelo.
E: nunca sabes nada pero te gusta hablar desde un lugar
de saber.
O: tal vez sé todo y también sé que no quiero decirlo y
prefiero decir “no lo sé”, enredarte en incertidumbres para cortar el tema.
Detesto discutir. Sabes, al menos, eso.
E: ¿se supone que lo agradezca? También detesto discutir,
sobre todo contigo, sobre todo estos temas que no son ni temas ¿De verdad
podemos argumentar y contra argumentar en torno a nuestras decisiones, en torno
al porqué decidimos separarnos, al porqué decidimos estar juntos?
O: ya sabes, no lo sé, sólo intento responderte por…algo
que no logro comprender, es como si necesitara sumar palabras a este discurso
tuyo, nuestro, como ayudarte a armar algún tipo de respuesta, a dejarte
tranquila, al menos o tal vez, pensándolo bien, a quedarme tranquilo con
respecto a ti. Es un gesto totalmente egoísta, lo asumo.
E: me gustaba cuando discutíamos y sacabas cuaderno y
lápiz y anotabas todos mis puntos y luego, durante tu turno comenzabas, con
rigurosidad marcial, a intentar responder a cada uno. Nunca sirvió de nada. Al
poco anotar, cuando ya estabas ofuscado y el ritmo de la discusión aceleraba lo
suficiente para no permitirte escribir, aparecía el tú disperso, contra argumentando
sin sentido, olvidando todo punto.
O: hablando de sentido, no le veo sentido a tener que
explicarte, otra vez, luego de tantas veces que lo he intentado, el porqué
quiero dejar lo nuestro. Nada me obliga a hacerlo. Basta con que te lo diga y
ya.
E: ¡es cierto! Todo actuar nace del egoísmo. No existe
nada que no se haga pensando en uno mismo. Es egoísta el comenzar una relación
como el acto de romper. Se supone que todo comienza basado en el amor, pero ese
amor es tan solipsista como el desamor. Quieres estar con alguien no por
acompañarle sino porque necesitas su compañía.
O: …y luego ya no ¿De verdad será necesario contarle eso
al otro? ¿Te gustaría escuchar eso?
E: no lo tengo claro…ahora mismo debería estar sufriendo
en lugar de racionalizar tu partida. Necesito construirle un sentido a todo,
a las emociones, a las decisiones, a las acciones. Ese sentido, en nuestro
caso, vendría a ser una construcción conjunta. A veces quisiera odiarte por
todo esto, odiarte al escucharte decir que no me quieres más, pero no puedo, no
porque no lo merezcas sino porque mi cabeza no para de pensar y esfuma todo el
drama, la tragedia sucumbe ante la razón. No sé si mereces odiarte, pero
quisiera odiarte.
O: no me odias porque tampoco me quisiste, ni yo. No
somos de ese tipo emociones.
&&
Ella piensa esto mientras caminan. Nunca lo dice. No lo cuenta a nadie. No lo escribe.
E: una vez quise a alguien, quise estar con él pese a
todo, pese a mí, sabiendo que no iba a funcionar sobre todo por mí. Es lo más
irracional que he hecho. Lo quise, lo humillé, me quiso, me humilló, rompí mis
cartas para él, boté los regalos que le di. Él lloró toda la tarde. Recogió los
pedazos de todo. Lo consolé. Me disculpé. Me perdonó. Viajamos. Paseamos por
Lisboa. Me tomó en brazos frente a la torre de Belem. La gente se río. Nos
reímos. Paseamos por la noche. Escuchamos fado. Bebimos oporto. Me contó sobre
la muerte de alguien y su reacción. Me acordé de "El extranjero" y mi reacción.
Tomamos más oporto. Caminamos al hostal. Desayunamos panqueques. Subimos al
castillo. Nos besamos mirando Lisboa. Lo grabé explicándome un mapa mientras
un tipo tocaba melodías medievales en una flauta y daba saltos graciosos. Se
dio cuenta que lo grababa y apagó la cámara. Lo besé. Tomamos el tren. Me dormí.
Me cubrió con su chaqueta. Volvimos a Madrid. Lavó mi ropa mientras yo dormía.
Me despertó para almorzar. Se fue a sus clases de inglés. Compré galletas y
cerveza y escribí una nota en la puerta del departamento. Nos peleamos. Boté
las galletas. Me humilló. Lloré. Me humilló. Lloré. Quiso matarme. Me encerré
en su pieza. Lloró. Tomé una ducha y me acosté a dormir mientras él intentaba limpiar
todo el desastre. De madrugada escuché que salía. Dormí. No volvió. Me corté
todo el pelo. Hablamos. Abrimos el paréntesis pese a tanto amor. No lo odio pese a
tanto amor.
&&&
O: ¿Recuerdas esa mañana en Barajas? Hoy mismo pienso que no debí ir a buscarte a Madrid. Debí haber previsto tu encuentro con él.
E: sabías desde el principio del viaje que yo iba por él, pero insistías en verme "como amigos"...
O: aún no perdono que me hayan ignorado en la fila del equipaje. Al menos debiste acercarte a saludarme.
E: pensé que sería peor así. Él quiso ir cuando notó que estabas allí, pero le dije que sólo te sentirías peor.
O: ¿Por qué no te quedaste con él? Nada te obligaba a acompañarme a Finlandia. De hecho, hubiera preferido eso a que fueras conmigo, que lloraras durante todo el vuelo.
E: él no quiso que me quedara, por eso no me quedé, por eso fui a Finlandia y lloré...
O: no fuiste la única que lloró conmigo a causa de otro...no sé por qué tienen que llorar conmigo pensando en otro ¿Tan frío me perciben que llegan a sentirse cómodas en esas situaciones?
E: siempre me pareciste como hecho de mármol, no sólo por la frialdad, sino por esa relación que tiene éste con la muerte. Siempre me pareciste un cementerio en blanco, como ausente...
¿Recuerdas cuando nos citamos para un 25 de diciembre del 2000...2005...?
O: habíamos terminado. Fue uno de los primeros y tantos paréntesis que hemos abierto entre nosotros. Recuerdo que pusiste como excusa para vernos el ir a conmemorar el aniversario de nacimiento y muerte de Lira.
E: esa tarde paseamos por todo el General. Hacía calor, pero entre las lápidas, el musgo, los árboles, sentí frío junto a ti. Parecías tan de allí, tan silencioso como un abismo.
O: nunca encontramos el Ilang Ilang mítico, pero igual recitamos unos versos de Lira en su honor.
E: los versos de Lira siempre están reuniéndonos como una especie de invocación. Ya no pude leerlo sin relacionarlo contigo, con nosotros y nuestros paréntesis y nuestros reencuentros. Ojalá Lira nos separara para siempre.
&&&&
En la tarde, en la cama, luego de haber recorrido el Bío en busca de libros, de haber conversado sobre Le Guin con don Alfonso, de haber hablado sobre Angela Carter con don Alfonso; luego de haber emulado al amor en la tarde, en la cama.
E: (piensa) intento tomar tus dedos cuando estás tendido junto a mi, cuando me mantienes abrazada y queda tu mano a la altura de mis ojos, intento tomar tus dedos, los tomo, los tomo uno a uno y los voy poniendo sobre mi boca, los beso, los lamo, los chupo pensando que eso te agrada, que eso le gusta a cualquiera, que eso no me gusta ni me desagrada, que no puedo sino pensar en que eso le agrada a todos, que eres como todos, que te gusta lo que le gusta a cualquiera, que otras ya te habrán besado los dedos, lamido entre ellos, que otras los habrán chupado a uno a uno, que no hay modo de reinventar ese rito, reinventarnos en él, ser otra al besarte, no puedo ser otra que te bese los dedos, nunca logro desprenderme de mi misma...
O: gracias por el sexo.
E: ¿De verdad tenemos que hablar? Preferiría no hacerlo después de eso.
O: me usaste.
E: ya...no es así.
O: ¿o suena mejor decir que yo te usé?
E: mejor sería no hablar.
O: debo irme; aún debo hacer la maleta.
E: sí, dale.
O: ¿qué harás?
E: quedarme aquí tendida.
O: bueno, tal vez te escriba.
E: ya, no es necesario, lo sabes.
O: debo irme.
E: que llegues bien.
O: chao.
E: cuídate.
Permanece tendida, desnuda, se atraviesa en la cama, se envuelve en su ropa, cierra los ojos adentro de la cama, permanece de lado, siente la puerta, se duerme.
&&&
O: ¿Recuerdas esa mañana en Barajas? Hoy mismo pienso que no debí ir a buscarte a Madrid. Debí haber previsto tu encuentro con él.
E: sabías desde el principio del viaje que yo iba por él, pero insistías en verme "como amigos"...
O: aún no perdono que me hayan ignorado en la fila del equipaje. Al menos debiste acercarte a saludarme.
E: pensé que sería peor así. Él quiso ir cuando notó que estabas allí, pero le dije que sólo te sentirías peor.
O: ¿Por qué no te quedaste con él? Nada te obligaba a acompañarme a Finlandia. De hecho, hubiera preferido eso a que fueras conmigo, que lloraras durante todo el vuelo.
E: él no quiso que me quedara, por eso no me quedé, por eso fui a Finlandia y lloré...
O: no fuiste la única que lloró conmigo a causa de otro...no sé por qué tienen que llorar conmigo pensando en otro ¿Tan frío me perciben que llegan a sentirse cómodas en esas situaciones?
E: siempre me pareciste como hecho de mármol, no sólo por la frialdad, sino por esa relación que tiene éste con la muerte. Siempre me pareciste un cementerio en blanco, como ausente...
¿Recuerdas cuando nos citamos para un 25 de diciembre del 2000...2005...?
O: habíamos terminado. Fue uno de los primeros y tantos paréntesis que hemos abierto entre nosotros. Recuerdo que pusiste como excusa para vernos el ir a conmemorar el aniversario de nacimiento y muerte de Lira.
E: esa tarde paseamos por todo el General. Hacía calor, pero entre las lápidas, el musgo, los árboles, sentí frío junto a ti. Parecías tan de allí, tan silencioso como un abismo.
O: nunca encontramos el Ilang Ilang mítico, pero igual recitamos unos versos de Lira en su honor.
E: los versos de Lira siempre están reuniéndonos como una especie de invocación. Ya no pude leerlo sin relacionarlo contigo, con nosotros y nuestros paréntesis y nuestros reencuentros. Ojalá Lira nos separara para siempre.
&&&&
En la tarde, en la cama, luego de haber recorrido el Bío en busca de libros, de haber conversado sobre Le Guin con don Alfonso, de haber hablado sobre Angela Carter con don Alfonso; luego de haber emulado al amor en la tarde, en la cama.
E: (piensa) intento tomar tus dedos cuando estás tendido junto a mi, cuando me mantienes abrazada y queda tu mano a la altura de mis ojos, intento tomar tus dedos, los tomo, los tomo uno a uno y los voy poniendo sobre mi boca, los beso, los lamo, los chupo pensando que eso te agrada, que eso le gusta a cualquiera, que eso no me gusta ni me desagrada, que no puedo sino pensar en que eso le agrada a todos, que eres como todos, que te gusta lo que le gusta a cualquiera, que otras ya te habrán besado los dedos, lamido entre ellos, que otras los habrán chupado a uno a uno, que no hay modo de reinventar ese rito, reinventarnos en él, ser otra al besarte, no puedo ser otra que te bese los dedos, nunca logro desprenderme de mi misma...
O: gracias por el sexo.
E: ¿De verdad tenemos que hablar? Preferiría no hacerlo después de eso.
O: me usaste.
E: ya...no es así.
O: ¿o suena mejor decir que yo te usé?
E: mejor sería no hablar.
O: debo irme; aún debo hacer la maleta.
E: sí, dale.
O: ¿qué harás?
E: quedarme aquí tendida.
O: bueno, tal vez te escriba.
E: ya, no es necesario, lo sabes.
O: debo irme.
E: que llegues bien.
O: chao.
E: cuídate.
Permanece tendida, desnuda, se atraviesa en la cama, se envuelve en su ropa, cierra los ojos adentro de la cama, permanece de lado, siente la puerta, se duerme.
domingo, 6 de julio de 2014
La pesca milagrosa I
No escribo para ti.
En mi mano tengo todo un mar ahogándose entre sus pliegues.
En mi mano tengo todo un lenguaje ahogándose entre sus pliegues.
Todo en ti es signo.
Hay algo indescifrable en todas las lágrimas.
Todas ellas van al mar
pase lo que pase.
Las lágrimas son tan invisibles como la tristeza.
Al final de todo horizonte
sólo queda el mar
sólo queda el ojo fijo
pendiendo entre tu cuerpo y el mío.
Todo cuerpo es borrado por las olas
en su lenguaje de silencio
sostenido.
Hay un pez pendiendo de este anzuelo
balanceando su cuerpo de un lado a otro del horizonte
marca un tiempo muerto
un tic tac tan muerto como el pez
se ahoga en el fondo del mundo.
En mi mano tengo todo un mar ahogándose entre sus pliegues.
En mi mano tengo todo un lenguaje ahogándose entre sus pliegues.
Todo en ti es signo.
Hay algo indescifrable en todas las lágrimas.
Todas ellas van al mar
pase lo que pase.
Las lágrimas son tan invisibles como la tristeza.
Al final de todo horizonte
sólo queda el mar
sólo queda el ojo fijo
pendiendo entre tu cuerpo y el mío.
Todo cuerpo es borrado por las olas
en su lenguaje de silencio
sostenido.
Hay un pez pendiendo de este anzuelo
balanceando su cuerpo de un lado a otro del horizonte
marca un tiempo muerto
un tic tac tan muerto como el pez
se ahoga en el fondo del mundo.
sábado, 28 de junio de 2014
El Piano
"Por la noche pienso en mi piano en su tumba en el océano y a veces en mi misma flotando sobre él. Allí abajo todo está tan inmóvil y silencioso que me arrulla y me adormece. Es una extraña canción de cuna y así es, y es mía.
Hay un silencio donde nunca ha habido sonido.
Hay un silencio donde no puede haber sonido
en la fría tumba bajo la mar más profunda".
Ada*
El Piano.
Hay un silencio donde nunca ha habido sonido.
Hay un silencio donde no puede haber sonido
en la fría tumba bajo la mar más profunda".
Ada*
El Piano.
lunes, 23 de junio de 2014
Los planetas-entre las flores del campo
"Ella decía y me juraba
Que era imposible que me olvidara
Pero hace tiempo que me olvidó
Y desde entonces sigo buscando
A ver si se ha perdido entre las flores del campo
A ver si se ha perdido entre planetas girando"
martes, 17 de junio de 2014
El infierno musical*/atrocity exhibition
You'll see the horrors of a faraway place,
meet the architects of law face to face
Joy Division
Suena algo parecido a una sirena
mar adentro
un llanto
raja el océano en dos
nada bueno puede ocurrir
cuando la sirena deforma su boca
en grito
su lengua
en rojo
es una espada atravesada
en cada garganta
no hay mejor instrumento que la voz
en el infierno musical.
En el infierno musical
se grita con cada parte del cuerpo
cuando el cuerpo duele.
El grito es parte de esta anatomía del tormento.
Cada cuerda es un hilo de sangre
tendido entre la garganta
un fuego
y el mar.
Hay un sufrimiento en plural
en cada boca deformada por el aullido.
El infierno, en cada unas de sus flores,
duele.
El infierno es un jardín cubierto de flores de fuego
ardiéndonos en el pecho.
Tengo un fuego germinándome
en la palma de la mano.
En la punta de la lengua
tengo llagas sin clavos
ni cruces.
La palabra quema de la boca
hacia adentro
todo es una hoguera.
*Descripción de una parte de "El jardín de las delicias"
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