viernes, 19 de agosto de 2011

El gato y la luna


Dialoga con "El rayo de luna" de Bécquer:
"La media noche tocaba a su punto. La luna, que se había ido remontando lentamente, estaba ya en lo más alto del cielo, cuando al entrar en una oscura alameda que conducía desde el derruido claustro a la margen del Duero, Manrique exhaló un grito leve y ahogado, mezcla extraña de sorpresa, de temor y de júbilo.
En el fondo de la sombría alameda había visto agitarse una cosa blanca, que flotó un momento y desapareció en la oscuridad. La orla del traje de una mujer, de una mujer que había cruzado el sendero y se ocultaba entre el follaje, en el mismo instante en que el loco soñador de quimeras o imposibles penetraba en los jardines". 

Dialoga con "Oblómov":
"¡Casta Diva, que plateas estas sacras antiguas plantas, a nosotros vuelve el bello semblante sin nube y sin velo! Templa, oh, Diva, templa estos corazones ardientes, templa de nuevo el celo audaz. Esparce en la tierra esa paz que reinar haces en el cielo. Fin al rito: el sacro bosque sea limpiado de los profanos. Cuando el numen airado y hosco exija la sangre de los romanos desde el druídico santuario mi voz tronará. Caerá, castigarlo puedo (mas castigarlo el corazón no sabe. ¡Ah! Bello a mí retorna del fidedigno amor primero, y contra el mundo entero defensa para ti seré. ¡Ah! Bello a mí retorna del rayo tuyo sereno; y vida en tu seno y patria y cielo habré. ¡Ah! Regresa de nuevo cual eras entonces, cuando el corazón te di. ¡Ah!, regresa a mí."
"Somos afortunados al poder levantar la cabeza y ver la luz de la luna iluminándonos. Aunque tenga sus fases, no podemos dejar de pensar que es como nosotros, pues su luz no es más que reflejo de la del sol, como nuestra luz es reflejo de la felicidad de quienes nos rodean"
Dialoga con el amor entendido como una luz capaz de ir des-cubriendo (nos, ante el otro pero también, simultáneamente, ante nosotros mismos), tras-pasando (nos, a cada uno por sí sólo y a los dos en un mismo haz), iluminando (nos, para tener luz dentro de nosotros y poder proyectarla al otro (nos ilumina, me iluminas, me ilumino, te ilumino, me iluminas))...

jueves, 18 de agosto de 2011

Producir la propia luz

"La zona abisal es un área de profundidades mayores a 2.000 metros en la que reinan presiones de más de 200 atmósferas (> 200 kg/cm2), en oscuridad total y con un margen de temperaturas de -1 a 5 ºC. Puesto que no hay luz por debajo de aproximadamente los 600 metros, la fuente de energía primaria es una lluvia de materia orgánica de las aguas menos profundas, incluyendo cadáveres de peces u otros animales marinos muertos.
Asombrosamente, los animales que viven en la zona abisal son miembros de los mismos grupos que los que encontramos en las capas superiores. Así, hallamos pulpos, calamares, peces, moluscos, equinoides y gusanos. La diferencia es que estas formas abisales han desarrollado sistemas adaptados a su entorno y no les afectan las presiones tan enormes porque desde que nacieron sus órganos internos ya se hallaban sometidos a tales presiones, es decir, estaban en contacto con el medio y no han experimentado una diferencia de presión.

La mayoría de los peces abisales son pequeños y poseen cuerpos blandos y huesos pequeños, debido en parte a la ausencia de calcio, necesario para la formación de espinas, y de vitamina D, necesaria para unos huesos consistentes.

Las criaturas abisales tienden a tener bocas grandes, dientes largos y estómagos alargables. Estos peces deben ingerir la comida y tragarla, incluso si es más grande que ellos. Ya que la próxima comida puede tardar en llegar.

Las especies de las profundidades marinas, además, viven de una manera bastante diferente que sus hermanos de agua poco profunda. Por ejemplo, los peces abisales tienen un metabolismo mucho más pausado, y por ello tienden a vivir más tiempo y reproducirse más lentamente.

Generalmente, las especies que viven en las aguas abisales o en la capa de penumbra (capa superior de las aguas abisales) suelen ser bioluminiscentes, es decir, producen su propia luz, que pueden utilizar para atraer a sus presas (algunos peces tienen su órgano luminiscente dentro de la boca), para identificarse con otros ejemplares de su especie o para escapar de algún peligro. Tal luz está producida generalmente por una colonia de bacterias específicas que viven en el interior del pez.

Además, los peces que viven en la capa de penumbra tienen ojos muy desarrollados, no como los de la capa abisal, que suelen tener ojos pequeños y menos desarrollado"

martes, 16 de agosto de 2011

Conejo saltando



"Un conejo
salta la cuerda
sin pellejo
recibe consejo
de un viejo"-------->Aporte de Vic
La cuerda salta------------->Aporte del pez abisal
un viejo
pellejo
de conejo
¿Qué aconsejo?
se pregunta el viejo
"Nada ahora"-  dice el conejo
cuyo pellejo
cuerdeando salta
sin consejo
Pobre viejo!
grita cansado el pellejo
que tarde das consejo, viejo
mientras yo ni me quejo
saltando la cuerda
eximio atleta resultó el conejo!!!